10 de junio de 2013

ME CAGO EN DIOS

Sabes, me revelo contra ti porque eres un culiao, sí, "culiao" no culiado ni nada bonito que se le parezca. Me revelo contra ti porque eres injusto, porque omnipresente, bondadoso, comprensivo y todas esas mierdas que hace tiempo no veo.
Si claro, nos das la libertad para hacer lo que queremos y nuestras actuaciones y sus frutos son solo consecuencia nuestra, pero vamos, dame un puto descanso y muestra un poco de esa miseria de bondad que hace tiempo no veo.
Me cago en ti, me cago en mis muertos (como dicen los españoles) y me cago en todo lo que dejas de hacer cuando más te necesito.
Me cago en ti porque por más que vomite contra ti espero que tarde o temprano aparezcas y arregles toda esta mierda que se escapa de mis manos y de las de otros.
Me cago en ti, DIOS, porque aún después de toda la mierda de libertad que dices dar, espero que arregles todo.
Me cago en ti, porque pensé que ya no tenía fe.

ME CAGO EN DIOS!

2 comentarios:

  1. ...no deberías cuestionar tu insistencia en creer en amigos imaginarios en vez de culparlo?

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  2. Creo que nunca antes me había dado tanto tiempo para responder una pregunta, y menos de alguien que no tengo idea eres; sin embargo, tu pregunta es muy buena (para mi gusto) así que merece todo lo que diré.
    No creas que no lo he cuestionado, es más, ya no sé cuán creyente soy. No obstante eso, preguntarse por la existencia de Dios siendo grande es lo mismo que preguntarse sobre el amigo imaginario que algunos tuvieron cuando pequeños. Esa realidad paralela se rompe un día que los niños se dan cuenta que simplemente ese amigo que siempre sintieron estaba ahí, realmente era solo la hermosa imaginación. Con Dios pasa algo parecido, con la diferencia que es algo más arraigado por la insistencia de los años, de la sociedad y esa parte racional que busca hacer calzar ese amigo imaginario dentro de lo racional y aparentemente concreto.
    Siendo, para mi, más o menos esa la realidad, supongo que algún día aparecerá alguien que me dirá realmente si existe o no, pero ese alguien abarcará una parte más grande que sólo el creer o no (eso que la iglesia llama fe), sino que abordará esa parte racional que se niega a aceptar algo.
    De todas formas, creo que todo lo anterior se puede reafirmar o refutar cuando estamos frente a situaciones extremas en que al no saber a donde acudir, casi por tic nervioso llegamos a pensar en un Dios o algo superior que nos salve, cómo último recurso frente a nuestra infinita inferioridad y debilidad.
    Como te decía, ser nn, me tome mucho tiempo en responder esto, porque busqué un video que siempre recuerdo cuando pienso en esto de la religión (el cual dejo link al terminar esto). Si miras desde el minuto 14:20 al minuto 14:38 verás en concreto a lo que me refiero y en otras palabras, el desahogo de arriba fue solo "el último recurso de un bribón".

    http://www.youtube.com/watch?v=RdFIhaDiaJU

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