No sabes lo triste que estoy de haber leído ese mensaje, me hubiera gustado estar ahí cuando lo supiste. Lo cierto es que como dice esa canción "everybody hurts sometime" supongo que es mi turno, aunque siento ha sido un turno demasiado largo.
Déjame contarte que te escribo porque tengo pena y no quiero que lo sepas. Que tengo miedo y que solo me gustaría abrazarte y decirte que todo va a pasar, que vamos a estar juntos hasta siempre y un poco más.
Quiero decirte tantas cosas mientras escribo esta carta, una carta que nunca vas a leer, porque hasta el último día nunca vas a saber cuan triste estoy por todo esto y solo sabrás alegrías de mi parte, sonrisas eternas y los mejores momentos de ahora en adelante.
Hoy 1 de febrero de 2013 se me derrumbó un poquito más el mundo sobre le cual estoy de pie, que tengo la esperanza que mañana despierte y todo haya sido una pesadilla y esos hombres de blanco nunca hayan dicho que te van a quitar de mi lado.
Lo peor de todo es sentir que tengo fecha de caducidad para disfrutarte y que no voy a tener el tiempo suficiente, porque nunca lo será, para aprender de ti todo lo que me hubiera gustado retener en esas conversaciones, en esos tiempos muertos en que sólo te miraba trabajando y me hacías querer ser alguien mejor, alguien feliz.
Por fin, mientras te escribo, suelto esta pena que me ahoga y se escapa del alma llevándose con el agua semanas tortuosas de insomnio y rabia contra el mundo por saber que ya no queda tanto tiempo como antes.
Tal como me dijiste, justo cuando todo estaba tan bien...tengo miedo, tengo mucho miedo de tener que despedirme de ti..
Espero alcanzar a aprender todo lo que falta, para poder mirarme al espejo y sentir que vas conmigo cada día, cuando el día de despedirnos llegue.
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