8 de septiembre de 2012

Una triste realidad, para ti.

Pides aquello que no puedo fingir,
eso que sólo algunos pueden entregar,
que cuesta más que la rutina,
y pesa menos que moverse.

Te sientas a unos metros de distancia y flanqueas el terreno,
por si te veo no me quitas la mirada y
procuras no pestañar.

Tienes la constancia y paciencia,
tienes el tiempo y las ganas,
tienes eso que me falta y a ti te sobra.
No me pides nada, sólo aquello que no puedo darte.

Al cruzarse tu mirada y la mía,
pensar en lo simple parece ideal,
ojalá me pidieras rutina,
pues fingir que te quiero no sería real,

Te quiero, pero no como tu a mi.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Comenta si quieres...