Leo solo, sin compañía,
leo porque aísla,
leo porque me gusta y me recuerda momentos,
leo porque me obliga a pensar en historias ajenas.
Te leo porque me gustas, y sin compañía,
te leo porque nos aísla, y no me gusta,
te leo porque me gusta y me recuerda momentos junto a ti,
te leo porque me obliga a pensar historias que fueron mías y tuyas, y hoy son ajenas.
Me lees sin compañía,
me lees porque te aísla,
me lees porque te gusta y recuerdas momentos,
me lees porque te obliga a pensar en historias ajenas, que no son tuyas, o tal vez sí.
Me lees porque esta historia es, en el punto final,
Tu historia.