Qué mas suave que la palma de tus manos para limpiar aquello que me importa,
Cuán importante es rozar ese espacio que espero se mantenga limpio con sutileza, sin presiones, solo acercando tu realidad a la que espero siga siendo familiar.
La estiras un poco y luego dejas caer como una mano muerta, sin más peso que el de notas tocadas al piano en un mesoforte, para luego ir avanzando un poco más, hasta imprimir la suficiente presión que dejes en la palma aquello que deseas quitar, y luego volver a empezar.
Una y otra vez repites el movimiento, sin mas intensiones que dejar dicho lugar sin impurezas, sin restos de lo vivido.
Luego, todo vuelve a comenzar y ese espacio, ahora limpio, volverá a guardar los restos del día a día.