21 de abril de 2012

5

El lunes comienza todo, volver a partir, reintentar avanzar.
Caminas un poco dormido y ayudas a las ganas con un poco de café.

Al día siguiente abres un poco más los ojos, puedes sentir mejor los olores y colores que te acompañan ese día. Pero aún nada comienza.

Estas en la mitad y solo piensas en que recién esta comenzando todo, energía y vida.

A un día de acabar todo piensas que sólo 5 días no son suficientes.

El viernes es todo como el lunes, y sabes que por los dos días siguientes
simplemente,
no existes.