El lunes comienza todo, volver a partir, reintentar avanzar.
Caminas un poco dormido y ayudas a las ganas con un poco de café.
Al día siguiente abres un poco más los ojos, puedes sentir mejor los olores y colores que te acompañan ese día. Pero aún nada comienza.
Estas en la mitad y solo piensas en que recién esta comenzando todo, energía y vida.
A un día de acabar todo piensas que sólo 5 días no son suficientes.
El viernes es todo como el lunes, y sabes que por los dos días siguientes
simplemente,
no existes.