Sentado veo pasar todo frente a mi, como la vida gira y rueda,
una lluvia de sonidos me llega y hace recordar que te has ido,
pero aún puedo recordar tu olor, tus gestos y tu movimiento.
Y cierro los ojos para escapar del presente y volver al pasado
y sentirte conmigo recordando que estabas aquí.
Me abrazaste y te llevaste la pena que ese día sentí al ver como todo lentamente se caía,
y luego te fuiste tu.
Lejos esta de ser un recuerdo borroso y ajeno,
no tan lejos esta de ser algo en mi memoria que no se va,
cerca siento tu olor llegando a mi.
Aquí estas a mi lado para recordarme que te has ido.
Así que tomé mi morral, y seguí caminando, feliz caminando,
en ese sendero frondoso de recuerdos
y finalmente ya no te vi más.
A la vuelta de la esquina creo, sin haberlo querido, te vi.
Hola, cómo estas, cómo te llamas?
Un poco de miel no basta.