15 de marzo de 2012

La mejor forma de cazar moscas.

Te cuento una historia que te haga reír o hago que te enojes, eso es lo que todos se preguntan cada día para lograr tu atención; otros dirán que eres la excusa perfecta, algunos no verán nada, otros pocos fingirán ser tus amigos para robarte un espacio de tu cintura, el resto no hará nada.
Eres como un postre de frutas al que hay que decidir si ponerle un poco de salsa de caramelo o unas gotas de vinagre.
Te camuflas como un camaleón entre la gente y te escondes tras tus lentes que te hacen invisible y sigo preguntándome porque es más fácil molestarte que quererte.
Y me acerco y te pongo un poco de gotas de caramelo en el pelo y te vuelves mas radiante, pero es solo una ilusión, así que decido otra estrategia y te salpico vinagre y un poco de limón, el que te arruga y hace gritar, ese que acompañas con un poco de sal para tragar rápido sin saborear.
Al final, decido quitar el limón, el vinagre, la sal y el caramelo y probar ese sabor natural que se sirve temprano con una sonrisa y un poco de brisa mañanera.
Buenos días.