17 de septiembre de 2014

Rescatando los libros y nada.

Mientras las paredes comenzaban a caer y los cimientos a temblar, tú llegaste y entraste rápido buscando salvar lo único que te había mantenido vivo, ese refugio incondicional del mundo al cual tanto temías.

Yo nada pude rescatar. 

Mi refugio eran esas paredes que hoy se caían.


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