Han pasado un poco más de 30 minutos y yo aquí sentado tratando de decir algo que no sé como decirlo, y esa dificultad se ve reflejada en que este es el tercer intento de decirte algo coherente y que, como siempre, sea algo que de verdad me sienta orgulloso de mostrarte.
El problema de decir algo que no se sabes cómo decir esta en que aún no sabes qué es ese algo que trates de describir, es como cuando tratas de describir un obejto que nunca has visto antes, y tratas de llevarlo a una categoría de comparación que te haga más fácil calificarlo, decir que es chico o grande, blanco o negro. El problema de no encasillar es que no sabes si es bueno o malo, no conoces un parámetro que pueda mostrarte el justo medio.
Cuando conoces a alguien por primera ves esto es lo que pasa, no puedes encasillarla, y entonces te descoloca, algunas veces para bien y otras para mal. Lo bueno de esto es que a la otra persona le pasa lo mismo, entonces esa imposibilidad de encasillar al otro en ciertos parámetros se iguala en mutua ignorancia y quedan ambos en un estatus quo de falta de conocimiento, falta de información, frente al otro, y así entonces están los dos obligados a conocerse, para poder decir algo cierto del otro.
Lo importante de conocerse es que sólo ocurre una vez, el resto es solo afirmar o cambiar de opinión ese primer algo que viste en el otro, por eso la primera impresión es importante...es todo.
Creo que decir de otro que "te gusta" o para los más osados, que "lo amas" es decir que ese primer algo que le viste no necesito ser encasillado ni entendido, solo fue y así fue perfecto.
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