4 de agosto de 2013

Ordenando el pasado.

Como te puedes dar cuenta, ayer hice un pequeño cambio en la casa. Hace rato quería hacerlo y eso fue lo que apareció.
Aún no encuentro una bajada para la presentación, por lo que estará en espera ese lugar hasta que aparezca la frase indicada.
Esto que sigue es sólo un recuento de las muchas veces que quise escribir algo y no lo publiqué, ya sea porque no pude hacerlo, ya sea porque nunca lo concluí, ya sea porque nunca me gustó lo que salió.
No diré "espero que lo disfrutes"; sólo diré que comienza por el año 2005 el recuento y ha sido copiado tal cual a como fue guardado en modo "borrador".
Quedan muchos más, así que cuando no sepa que escribir, lo usaré como salvavidas. (El recuento 2)
Esta es mi forma de hacerte participar de ese parto diario que es escribir.


1. Tuve que hacer una pausa en mi vida...esta es la única frase que se me vino a la cabeza antes de hacer algo realmente importante ( que aquí no detallaré).

2. El motivo de escribir es que te lean, pero si escribes algo y quieres q te lean debe ser algo entretenido, de lo contrario...es una lata.

3. Es tan fácil equivocarse.

4. Hay ciertas cosas que es mejor no decir, y otras que es mejor hablar. Esto que diré es de lo primero.

5. Límpiate un poco de ese orgullo,
de aquel que cae al hablar,
levanta tu peso conmigo y entonces ya viene
el ruido, la brisa y tu insanidad

Suelta las amarras de la calma que el viento comienza a soplar,
y vamos juntos cruzando la avenida que la roja parpadea.
Toma de mi mano, que inicia la aventura,
de atravesar caminos, lomas y algo más.

...no hay más.

6. Tal como todos dicen, cuando alguien se va siempre llega quien pueda ocupar su lugar de una mejor forma.

Hoy ha ocurrido.

7. Me carga consciente y darme cuenta de aunque ellas cosas que sin nacer lentamente, o a veces rápido, se van sin haber realmente existido.

8. Abres los ojos para respirar un poco mas de aire y luego cierras los oídos para dejar de ver.
caminas un poco mas lejos para sentir el aire en tu cara,
te detienes y sigues caminando, paras, sigues paras sigues paras sigues.

Te pones a correr escapando de todo y tratando alcanzar eso que no tienes idea donde está.

me lees? aún te importa leerme? donde estás? te estoy buscando, te necesito...

como un barco a la deriva tiro sin cansarme el ancla a la mar para lograr detenerme durante al menos un segundo sin importar las cosas y solo detenerme.

solo detenerme.


Hola, como te llamas?
quieres sentarte aquí conmigo?
que linda sonrisa tienes
perdona, no quise rozar tu mano (si quise hacerlo, es la verdad)

9. Te cuento que contigo dejo de contar el tiempo, y que pasa tan lento y tan rápido, dependiendo de cuantas sonrisas logras dibujar en unos pocos minutos.
Déjame contarte que pienso la música que sonaba ese día por la noche en que te conocí, y que escribo tanto sólo porque es la única forma que se me ocurre para tenerte y conversar contigo sin molestarte o quitarte un poco del tiempo que te falta.
Te escribo porque es de madrugada y solo tienes tiempo para ti, sin leerme o fijarte en mi.

Déjame contarte que te echo de menos y cada día es un paso más lejos de ti.

Te cuento que hablarte me sale en poesía -en la mía- de aquella que no rima ni gusta.
Permíteme decirte que eres el origen de mis ganas y el fin de ellas al terminar el día.
Déjame contarte que hoy lucías radiante.

Déjame contarte que te echo de menos y cada día es otro paso más lejos de ti.

Te cuento que pasan los días y pienso mucho en ti,
en cómo estarás con tus problemas de titanes y dónde quedaron los nuestros.
Déjame contarte que repito una y otra vez en mi cabeza aquellas eternas conversaciones que poco a poco fueron extinguiéndose como tus ganas de mi.
Quiero contarte que te miro a lo lejos para ver si tu mirada se cruza con la mía y logro vencer esa razón que te aleja de mi.
Anhelo decirte que doy paso tras paso intentando acercarme un poco más a ti, aún cuando con cada paso tu te alejas un poco más.

Déjame contarte que te echo de menos y cada dia desapareces muy lentamente.

Necesito decirte lo mucho que pienso en dónde quedaron todas esas cosas que te hacían hablar y decir las 100 palabras que hoy son solo 2.
Déjame contarte que no sé donde quedó aquel muchacho que conociste aquella noche en buzo y zapatillas y una barba que dejaba escapar la apatía por el mundo.
Te escribo porque no sé qué me gusta de ti, y que el no saberlo es justamente lo que más me gusta de ti junto con la seguridad de saber que sé cada parte de ti que me despierta.

Déjame contarte que te echo mucho de menos en cada paso que doy y me aleja de ti.

Quiero decirte que a veces me canso de querer decirte tantas cosas.
Necesito hablarte y decirte lo mucho que necesito tu abrazo y que me abraces.
Déjame contarte que quiero contar contigo y que sepas cuentas conmigo, como dice Benedetti, del que tanto te hablo.
Déjame contarte que tengo tanto de que contarte, tantas frases cursis y otras tan simples como un te quiero.
Déjame contarte que quiero jugar cartas contigo y que quieras jugar conmigo.

Déjame contarte que te echo de menos y no quiero seguir dando pasos lejos de ti.

Déjame contarte que no espero nada de ti, 
qué aprendí a conocerte y quererte con esas betas de seguridad que cubren tus palabras.

Déjame contarte que trato cada día de dejar de contar.
Déjame contarte, que de tanto querer hablarte te he buscado sin encontrarte y he escrito como un loco al punto de olvidar como hablarte.

10. Sobre un par de notas y acordes salto entre las lineas en blanco que estrellan las palabras que juntas forman un sentido.

Esquivo los acordes y las consonancias para decir algo más alto, algo con más sentido.

Me río de lo coherente y la estupidez de lo que sale al golpear las teclas, trato de deshacer y hacer una y otra vez hasta encontrar aquello que me satisface, para luego volver a caer en una nota que concluye todo.

11. Te culpo de tantas cosas cuando el único culpable soy yo.
hiufgpqgrwuipqwrghiou]hou[fqwu[gir[guiyfqh]ouighuo]qrg

12. Eres de aquellas personas que aparecen entre un café y las ganas de estar sólo,
eres de aquellas que retumba en los oídos como una abeja buscando el panal,
eres




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