A veces para poder encontrarse es bueno parar, dejar de lado algunas cosas y simplemente mirarse por dentro.
Hoy acabo de hacer justamente eso, me deshice de mi teléfono celular touch que me mantenía conectado con todo el mundo, excepto conmigo mismo, y volví en el tiempo para estar con un aparato que sólo llama y espero reciba llamadas (por lo viejo es la preocupación).
Supongo que ahora tendré un poco más de tiempo para estar con mi cabeza y conversar más tranquilamente sin tener que preocuparme del mundo 24/7.
Hoy, en esas primeras horas de estar sólo yo y mi cabeza me di cuenta que necesito hablar con algunos que hoy ya no están (no muertos físicamente hablando, sino sólo ausentes) y no sé como hacerlo...
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