7 de noviembre de 2012

Cansancio

Hoy quiero hablar del cansancio, pero no de ese que se siente cuando haces nada, y se transforma en un cansancio crónico. Hoy quiero hablar de ese cansancio que llamo real.
Pensar en una definición parecería ser pretencioso, y no es lo que busco, porque justamente aquellos que lo han sentido sabrán de lo que hablo, y aquellos que aún no...afortunados (y no entenderán nada de lo que aquí escriba, así que largo! jaja)
Estar cansado es equivalente a haber hecho todo y nada a la vez, es más bien sentir que has hecho todo, aunque seguramente la correlación de la realidad con el hacer este tan lejos como la posibilidad de tocar  el codo con la boca (sé que lo estas intentando en este momento y créeme, te ves chistoso y estúpido).
Estar cansado es no querer hacer más, pero no porque no tengas las ganas, sino porque simplemente ese sentimiento que te mueve a hacer algo esta tan aturdido que no puede moverse, no puede hacer mover tu cuerpo, ni tu cabeza ni nada.
Hay quienes se cansan del trabajo y al llegar la noche sólo piensan...te juro que mañana mismo renuncio, vendo todo y me voy al sur, pero no te engañes, esos que dicen estarlo son los mas entusiastas...nos engañan, ellos no están cansados, porque al otro día se levantarán con más ganas que antes de trabajar duro para quitarle la pega al jefe y luego ahí trabajar menos. El punto relevante en este tipo de personas es que tienen las ganas, tienen eso que les mueve, tienen ese algo que los hace decir y sentir...vamos, vamos una vez más.
Hay otros que no dicen que están cansados, pero si lo están, pero ese cansancio no es el que yo denomino real. Ese cansancio es bonito, es el cansancio de un día completo lleno de vida, lleno de esfuerzo que para algunos se concreta al llegar a casa y para otros será por un tiempo solo un sueño de cansancio feliz. Lo que me gusta de ese cansancio es que te cansas con una sonrisa en los labios, con un cuerpo cortado (dicho de mi abuelita) por tanto caminar y hacer valer cada segundo de ese día.
Finalmente, y a esto quería llegar, esta el cansancio real, y la verdad es que este es todo lo que no dije antes. Es ese cansancio que te quita las ganas de revancha, las ganas de lograr lo que aún no tienes, las ganas de tener ganas. Este cansancio te quita todo y lo único que te deja es esa amarga sensación de estar lo suficientemente cansado (con o sin razón) para decir...no quiero más.


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