Hoy, no por casualidad, miraba fotografías de ayer, de lo perfecto que fue haber estado en ese lugar, pero de inmediato al verlas pensé...en mi mente se ven mejor.
Es cierto, no hay como una buena fotografía que nos ayude a recordar espacios y personas que no queremos olvidar o perder, pero no hay imagen que pueda superar la que tengo grabada en mi cabeza.
La que yo tengo es simplemente perfecta, y esta adornada con música, piel, sudor y frases que salieron de mis tripas ("que lindo hueón").
Alguien hace un par de días me dijo, cuando le pregunte si había tomado fotos, que pudo haberlo hecho, pero creía que había ciertas cosas que era mejor disfrutar y no perder el tiempo en fotografiar (o algo así creo que fue) y de verdad no puedo estar más de acuerdo con esa persona que ahora.
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