19 de junio de 2012

Plato para dos, por favor

Y entonces te sentaste y pediste la carta. Luego de mirarla un momento dijiste...quiero salmón con salsa y champiñones, una copa de vino. Eso estará bien, gracias.
Esperaste un momento, mientras prendías un cigarro y tirabas el humo al vacío. Recogiste el puño apretaste las piernas. Fumaste un rato largo, lento y largo, mientras no mirabas a nadie, sólo a mi.
Llegó tu plato y comenzaste a comer...y no parabas de sonreír y fruncir las cejas. Te detuviste un poco y prendiste otro cigarro mientras tomabas la copa de vino.
Así estuviste toda la comida, entre risas contenidas y enojos expulsados, y entonces finalmente pagaste y te fuiste de aquel lugar. 

Llegaste a casa y no dejabas de pensar...

Cuántas veces te acompañe a comer y fumar sin haber estado allí.

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