Cuántos segundos han pasado desde que pediste el último, para después pararte y seguir; pero qué perdiste ese segundo que decidiste esperar por un segundo más?
Luego te frotaste la cara, te estiraste en la cama y seguiste pensando que quizás debías pedir otro segundo más.
Así pasaron otros segundos, mientras te dabas cuenta que ahora si necesitabas más segundos para hacer aquello que dejaste de hacer por pedir otro segundo más, y entonces te levantaste de la cama y decidiste ir a buscar ese segundo que habías perdido.
Dónde esta ese segundo, te preguntaste.
Mientras tanto, del otro lado, otro preguntaba cuándo tendría su segundo, aquel por el cual había estado dilatando tantos segundos a cambio sólo de uno.
Finalmente, llegó su segundo y el de ella, pero cuando sonó la alerta para dejar sonar aquel segundo, ella lo estaba esperando y el ya lo había dejado pasar.